Año 2010, una agencia Chevrolet propone un plan de ahorro. Que lo tenía como algo más, para no quemar la plata, total eran cuotas de $150.
Un año después, salgo sorteado, retiro el vehículo. Y ahí estaba, impecable, con sus 44km en el tablero, su olor a nuevo (que hasta el día que se fue lo mantuvo) y todos los "chiches" que un Classic LT te puede dar, los cuales por humildes no son pocos.
Empezó una complicidad. Ya no le pedía el auto al viejo, ya tenía MI auto. Salidas con amigos, viajes a ver a la familia al interior. Hasta que en el 2012 conocí a mi novia. Ya alguien ocupaba siempre el asiento del acompañante, éramos tres. Así por dos años, en el 2014 empezamos el proyecto de construír nuestra casa, siempre temiendo que en algún momento tendría que vender al Corsita porque no alcanzara la plata.
La suerte hizo que la casa se pudiera terminar conservando a mi, a esta altura, amigo inseparable. No la sacó gratis: tuvo que transportar muchos materiales para la construcción. Pero siempre cuidado, nada dejó huellas en su interior. Con la casa lista, nos casamos. En el 2015, el Corsita nos llevó a nuestra luna de miel en Mendoza, pero no solo hasta ahí: en estos cuatro años nos llevó a la costa, a Córdoba, San Luis, San Juan, La Rioja, Entre Ríos, Santa Fe, infinidad de lugares...
Ocho años, y 97502 km después de nuestro primer encuentro, le llegó el relevo. Un auto quizás más confortable, más "ostentoso" con sus "chiches", pero que por ahora somos conocidos de vista. Le debo tanto al Corsa, y es tan poco lo que le dí: algún cambio de correa, bujías, cubiertas y aceite, nunca nada más que eso. La suerte también hizo que se lo quede mi hermano, lo sigo viendo.
Ojalá lo haga tan feliz como me hizo a mí.
PD: Este club es el mejor club de autos del mundo!! Estoy muy agradecido a todos por lo que he aprendido de este auto! Son gente de diez!!
