El Agile (primer producto del llamado Proyecto Viva) tiene una plataforma nueva, aunque utiliza la suspensión del Corsa, con algunas modificaciones.
El motor 1.4 EconoFlex brinda una buena agilidad al auto, aunque cuando se utiliza alcohol no hay que esperar milagros. Incluso con una relación del cambio más corta, el Agile es un poco más lento que el Corsa. Eso es el resultado de una pequeña pérdida de potencia, causada por los cambios en el sistema de admisión y escape. En el nuevo modelo, el motor rinde 102 caballos con alcohol, frente a los 105 que entrega en los modelos Corsa, Meriva y Montana.
La reacción fue a la inversa cuando se utiliza nafta. Este motor que rinde 95 caballos en el Corsa Classic entrega 97 CV en el Agile.
En el interior, llama la atención el panel de instrumentos tipo “doble cockpit”: los dos lados (conductor y pasajero) son simétricos. Es una recete que fue empleada por primera vez en el Corvette de 1953.
El Agile se ofrecerá en la Argentina con tres versiones (LS, 50.800 pesos; LT, 55.800 pesos; y LTZ, 61.000). El equipamiento de serie incluye aire acondicionado, dirección asistida y equipo de audio con CD y MP3.
La posición elevada al volante agrada. La visibilidad es buena. La suspensión tiene mucho recorrido, sobre todo si se la compara con el Corsa, aunque el comportamiento del auto es bueno, tanto en curvas como sobre terrenos irregulares.
El equipo de sonido está ubicado muy abajo en la consola y exige que el conductor estire mucho el brazo para alcanzar los controles. El tablero de instrumentos es bonito, pero la aguja del cuentavueltas tiene un recorrido fuera de lo común, desde abajo hacia arriba y a la izquierda. Es un poco extraño.
El revestimiento de las puertas es bueno, lo mismo que las butacas, con dibujos en bajo relieve. Con cuatro metros de largo, el espacio es bueno tanto adelante como atrás. El baúl de 327 litros también es amplio, aunque existe un problema: la tapa sólo puede ser abierta con la llave.
Por afuera, el estilo agrada tanto de perfil como en la parte trasera. La trompa tiene una cierta dosis de polémica: la parrilla es muy grande y el capot es muy alto. El efecto colateral es que la aerodinámica no es de las mejores. Un coeficiente de Cx 0,37 significa que el auto tiene que pelearse mucho contra el viento para avanzar, elevando el consumo de combustible, perjudicando las performances y aumentando la sonoridad en el habitáculo.
Más allá del Agile, la familia del Proyecto Viva deberá crecer en el futuro: están previstas la llegada de una pick-up, de un off-road light (para competir contra la Ford EcoSport) y en el futuro también habrá un sedán.
El Agile está siendo fabricado en la planta argentina de Rosario, aunque en una segunda etapa también serán montado en la fábrica de São Caetano do Sul, del estado brasileño de São Paulo.


